miércoles, 27 de enero de 2021

De la experiencia 1.3

 El otro día fue el cumpleaños de mi abuela. ¿Puede ser que la justicia y un cumpleaños estén relacionados? no sé.

Mi abuela es alguien muy importante para mí. Ella es una persona muy buena y amable, crió y ayudo en momentos muy importantes a sus propios hermanos, persona de campo, puede ser una situación que se da a menudo allá pero incluso los cuidó en Santiago cuando eran adultos ya. Es esforzada, nunca he visto una señora más disciplinada y de cumplir metas, a veces ella cree que puede con todo ella sola, me molesta eso, siempre le digo que me pida ayuda, de hecho, siempre he cargado las cosas pesadas en la casa para cuidar su salud. Pero aaah... de verdad es muy esforzada en todo lo que hace, realmente es admirable, incluso a su edad (61 años). Estoy feliz y agradecido de que en este mundo pude conocer gente como ella, tanto que si renaciéramos en otro mundo, la buscaría para seguir estando cerca de ella. La amo, ella me cuidó y me entrego educación, me enseño valores, a cuidar de otros, ser feliz, ser agradecido. En verdad, fui criado por mis abuelos, yo creo que se nota mucho en mi forma de ser... feliz de eso (podría hablar de mi abuelito también, pero hoy es mi abuelita, mi mami). 

El otro día estuvo de cumpleaños y fue un día muy triste para mí. Veía una y otra vez el video de cuando le cantábamos cumpleaños feliz y me dolía, estaba seguro de que ese video en algunos años más sería razón para llorar siempre, porque un día ella no estaría conmigo... viva. Creo que estoy viejo, esos son pensamientos y esas ganas de llorar parecen a las de un anciano. Pero no solo me dolía porque ella no estaría, sino porque una persona muy buena y ayudadora con los demás y nadie estaba ahí solo mis hermanos (sus nietos) y mi tata... Fue triste, era de esos cumpleaños feliz que al cantar podías escuchar tu propia voz... desgarrador. De verdad no podía entenderlo... el mundo no es para nada justo... mejor dicho, las personas no son justas... Dicen que uno debe ayudar a otros sin esperar algo a cambio... pienso que cuando eres el observador de buenas acciones y ves que estas no son devueltas a quien hizo algo bueno por otro... entonces no es justo, no es una buena persona aquella que no devuelve una buena acción a quien te ayudó, a quien no es agradecido.

Estuve tan triste en estos pensamientos... lo único que me consolaba era pensar: "aunque seamos pocas personas, aunque solo sea yo quien sea agradecido con ella... haré que solo mi gratitud valga más que muchas personas... seré alguien cada día mejor y cada vez más agradecido... seguiré estudiando el doble o el triple más, lograré aun más todas mis metas... la cuidaré y llenare de lujos hasta el último día de su vida..." es triste, pero esa siempre ha sido mi forma de pensar.

Desde muy chico fui muy agradecido con mis abuelos, son un pilar en mi vida en las razones por las cuales siempre me estoy esforzando. Trabajando, estudiando, haciendo karate y  perdiéndome carretes, oportunidades de tener amigos,  perdiendo el tiempo como la mayoría de adultos jóvenes … no estoy arrepentido de ese tipo de vida, a diario pienso que soy una persona feliz aun cuando no tenga ese tipo de vida. De hecho, una de las razones por las cuales he tenido que dejar novias o personas que me gustan es porque siento que no están en la misma línea conmigo, es decir, siento que en vez de potenciarme o ayudarme a mejorar y cumplir mis metas, hacen que pierda el tiempo o me distraigan de mis responsabilidades, me gustaría alguien que siempre te potencie (tema para otro momento). 

A pesar de ser siempre agradecido, creo que este cumpleaños de mi abuela me marcó de por vida. No quiero desperdiciar ningún momento de mi vida, quiero vivir al máximo, quiero esforzarme, quiero ser como ella, quiero que mi vida sea una forma de agradecimiento, si hago una mala acción o si hago algo que me denote como una mala persona, también la estoy dejando mal a ella. En cambio, todo lo bueno que haga, todo lo que pueda lograr, será gracias a ella.


domingo, 24 de enero de 2021

Dilema de Domingo

 Es raro, se siente incómodo... ya sabes... ver el techo y pensar ¿Qué es estar vivo? ¿Qué significa o cuál es el propósito de estar vivo?

Sabes lector... La vida es rara, a veces siento que la vida misma posee vida, porque es curiosa y se mueve de formas irónicas pero tambien generosas. No sé si sea el caso de todos pero les contaré algo de mi vida para ejemplificar las frases anteriores y terminaré justificando algo que me atormenta hasta el día de hoy: quiero estar vivo.

Cuando era muy pequeño hubieron dos cosas que me hicieron enamorarme de vivir: el conocimiento y el usar tu cuerpo. Desde muy pequeño amaba que me contarán cuentos, información random, es raro... siempre quise saber más de todo... de hecho recuerdo que me causaba mucho placer saber el nombre de las micros... eso lo llevé a un punto en que disfrutaba mucho leer los libros del colegio, en especial ciencias.

Cuando digo usar tu cuerpo... quizás sea raro pero cuando era muy pequeño amaba con toda mi vida ver dibujos animados o programas de televisión, en especial los power rangers... adoraba ver como peleaban, mis ojos brillaban... es vergonzoso... pero cuando estaba en la educación básica a menudo estaba solo en casa por las tardes y me ponía a jugar conmigo mismo a ser uno... recuerdo que quedaba lleno de sudor de tanto hacer que peleaba... estaba vivo.

Ambos elementos formaron mi universo... cuando pequeño uno adora vivir y hace lo que le gusta y lo disfruta. Con el tiempo aprendí que pelear estaba mal y ese deseo se emplazó en los deportes... no importaba la estación del año, frío o calor. Era genial salir a correr a jugar a la pelota, basket o tenis... siempre molesté a los poco amigos que querían salir a jugar conmigo, aunque no quisieran me seguían. Era divertido. Vivir es divertido. Esto me llevó siempre a destacar en ámbitos escolares y deportivos, hasta que llegó la adolescencia y de momento solo puedo decir que estuve a punto de repetir todos los años. La adolescencia es un lugar (sí, un lugar) al cual no quiero volver nunca más y nunca quiero que alguien esté ahí. Pasaron los años y tuve un sueño (de la experiencia 1.1)... debía estudiar y volverme mejor. En ese momento volví a sentirme vivo... debía entrar a una buena universidad y ser mejor atléticamente. El recuerdo que todos me recuerdan era que grababa audios en mi mp3 hablando de los contenidos a estudiar, luego salía a correr y ejercitarme mientras escuchaba esos audios... estaba vivo. Era un adolescente de 17 años corriendo y ejercitándose solo... a menudo me preguntaba ¿por qué haces esto? ¿no hay nadie corriendo a tu lado? y me daba consuelo de que quizás algún día todo eso serviría... sentía una corazonada, además era divertido.

Sí, sirvió. Alguien de un colegio mediocre, en una comuna vulnerable lo logró... entrar a la universidad que quería a estudiar lo que quería, sin importar que tuviese un Nem horrible. La vida es curiosa... cuando haces algo que te hace sentir vivo y además obtienes resultados... lloras de felicidad. Tengo un defecto muy grande, diría que es una maldición que nadie nota, nunca puedo expresar mis sentimientos... siempre que quiero expresarle a alguien mis sentimientos, lágrimas empiezan a caer... a menudo me cuesta decirle a mi familia que la amo, o mis amigos que los amo... pero en ese momento ni siquiera quería decir algo... solo lloraba. Estaba vivo.

En la universidad la biografía se reencontró... todo ese ejercicio, exigirme a mi mismo gratuitamente y en solitario sin saber porqué no fue en vano. Conocí el Karate... es raro... toda mi infancia disfrute algo similar y años despues tras conocerlo solo sentí un: sigue practicando. Honestamente, es el primer deporte o arte en el cual comencé siendo muy malo... me gustan los desafíos... mi yo de niño quiere seguir practicándolo, es divertido. Por suerte, todo ese ejercicio sirvió de mucho... por eso decía que la vida es rara, movió de tal forma su esencia que pude encontrar aquello que desde lo más temprano hacía que mis ojos brillaran. 

Vivir en sí mismo es divertido... para mí lo es... sin embargo hay algo que me atormenta: que pasen los años y relacionarme con otros. A medida que el tiempo avanza, todos se vuelven más perezosos o tienen eventos en sus biografías que los detiene... es normal y comprensible... el problema es aquellas personas que detienen a otros cuando los ven con certeza acerca de su futuro.

Para mí todo lo anterior me ha traído momentos de felicidad en grandes cantidades, sin embargo, he tenido que conocer personas que no son más que frenos, estorbos. Me gustaría explicar más que pienso y qué tipo de persona son pero será para otro momento.

Lo anterior ha culminado en mí de tal forma que estoy la mayoría de días domingos diciéndome: quiero estar vivo, no me siento vivo. No creo que le suceda a muchas personas... es una sensación que te come por dentro, quieres hacer algo, tienes la energía, las ganas... pero te sientes muerto. Alguien ha estado apagando tu llama interior, me dijeron. Tiene razón, creo. El problema es que de verdad quiero sentirme vivo... quiero estudiar y estudiar, entrenar y entrenar hasta sentir que voy a morir y luego descansar... comer y seguir. A medida que creces, creo que empiezas a necesitar no sentirte solo... entra una paradoja... a menudo siento culpa cuando veo gente de mi edad en plazas haciendo nada pero conversando y riendo con otros... pero siento más rabia al sentir que no es suficiente hacer lo que hago... quiero más... cansarme más y reírme más... como cuando eres un infante... es paradójico … me cuesta escribirlo, quiero llegar a un límite que me deje satisfecho... encontrarme con otros que me hagan sentir satisfecho... en verdad quizás lo anterior fue un eufemismo, realmente quiero sentirme satisfecho en el encuentro con otros... dar mi todo y quedar mirando el cielo sin poder decir nada pero siempre con otros, quiero encontrar otros que quieran estar vivo como yo. Estudiando o entrenando con otros para alcanzar algo.

Quiero estar vivo... para estar vivo necesito a otros... pero necesito otros que estén vivos. He encontrado amigos que están vivos, medusa, diexo son algunos... (son personas reales).


viernes, 22 de enero de 2021

De la experiencia 1.2

 A veces vuelvo a la adolescencia en mi mente. No me agrada hacerlo. Recuerdos que me marcaron y que hoy en día pienso "tenía depresión" pero tambien logro percatarme que nunca nadie logro darse cuenta, nadie tampoco hizo algo, ¿tampoco existían adultos? quizás ocupados, de todas formas nunca nadie ve el sufrimiento de otros, solo lo hacen para conveniencia.

Recuerdo que siempre estaba durmiendo en clases, no dormía porque tuviese sueño, dormía para escapar de la realidad, una excusa para no tener que conversar con otros. No hablaba con casi nadie, solo tenía dos amigos que ya no son amigos y que tampoco eran muy buenos amigos en verdad, a menudo se burlaban por superficialidades de las personas o se burlaban de mí. Otra característica y que ha traspasado hasta los días actuales es que no lograba admirar a nadie, ningún adulto, ningún profesor, nadie. Me parecía aburrido prestarle atención a alguien que hablaba como si estuviese muerto, prefería ponerme audífonos a escondidas. 

Tenía un secreto: me gustaba leer literatura clásica, a menudo pensaba que leer personas que pasaron a la historia por sus obras eran interesantes de admirar y entender. La literatura me gustó a un punto en que para mí era el único momento donde podía conversar con personas interesantes, a pesar de que estuviesen muertas, eran una ouija real para mí en ese momento. Nunca le conté a nadie sobre este pasatiempo en ese entonces, una vez dije algo de un autor de filosofía que llamaba mi atención, todos se rieron... No hablar de lo que me gusta. Luego, conocí otro tipo de personas igual de detestables, aquellos que dicen a todo el mundo que leen libros pero sabes de inmediato que lo decían superficialmente, sin trabajarlos, era aburrido tambien. Me cerré.

Un día, algo se encendió en mí y pude salir de esa depresión o forma de ser, fue un poco tarde... cuarto medio era muy tarde pero cambió mi vida. 

Mi libro favorito de la vida son los viajes de Gulliver de Jonathan Swift y en ese tiempo lo disfruté mucho porque hacía muchas referencias a autores que me gustaban y sentía que su forma de ver la humanidad era atractiva y te ponía a cuestionarte muchas ideas sobre la naturaleza humana de una forma misteriosa, te obliga a tomar postura para la vida, para el futuro. En el tercer viaje de Gulliver, se le concede la oportunidad de revivir y conversar con los muertos. Gulliver quiere hacer un festín y escuchar las grandes hazañas de los grandes espíritus humanos que han existido. Siempre me impresionó como el autor describía y se maravillaba con grandes figuras del pasado y las admiraba por sus logros y sabiduría, verdaderos humanos, pensé. Luego, Swift hace una comparación refiriéndose a humanos más coetáneos (para él), ante lo cual dice que en comparación a los héroes de antes parecían verdaderas ratas, no tenían valores y nada de que admirar. Ese momento me hizo reflexionar. Pensaba que el autor tenía mucha razón e incluso llegaba a pensar... si Swift estaría vivo en este tiempo y viese la humanidad de hoy en día, los sistemas educativos, los parlamentarios, etc. Sería aún más cruel con sus comparaciones, yo tambien pensaba que los humanos ahora parecían ratas sin esperanza. Al mismo tiempo que reflexionaba se me cruzó un pensamiento: ¿y si logró hacer con mi vida que Swift estaba equivocado? ¿puedo ser alguien de fiar? ¿puedo vivir al máximo y convertirme en alguien digno de su admiración? es tonto y adolescente porque Swift está muerto ya, sin embargo, esa reflexión me impulsó y me entregó vida. Bueno no solo esa reflexión sino muchas reflexiones de ahí en adelante, madurar quizás, ser consciente de quien eres, armar tu identidad, puede tener muchos nombres, sin embargo, desde entonces he querido convertirme en alguien que pueda decir que está vivo, que puede mejorar siempre, que puede apuntar más alto.

Compartir esto puede ser importante para mí, honestamente quizás la persona que lea esto piense "es de creídos hablar de libros", sin embargo, esto para mí era un secreto, y siempre que lo intentaba compartir me brillaban los ojos pero no podía sentirme comprendido, menos con las personas de mi edad. A veces, los libros nos cambian, nos dan vida, a mi me entregó fuerza, fuerza de querer cambiarme, ser como un tipo de héroe... que tonto y que tonto que aún piense que pueda serlo y que necedad saber que el día de mañana seguiré pensándolo.

sábado, 16 de enero de 2021

De la experiencia 1.1

Estuve reflexionando en torno a las biografías, a la fuerza que tiene en el presente de las personas. Pienso que, todos nos quejamos mucho sobre como interactuamos con otros (me incluyo), a menudo pensamos que es propio de la modernidad relacionarnos de forma superficial, viendo al otro de forma banal, quizás pensando en usos para las personas. Todos en algún momento se deprimen con estos pensamientos. Sin embargo, dándole una vuelta al asunto de las biografías humanas llegué a una conclusión: En toda biografía existen momentos de condenación y de salvación.

Una experiencia de condenación podría ser aquella experiencia donde un otro participa en arruinar tu futuro, sin reparo alguno. Un ejemplo biográfico podría ser, la primera vez que fui a ver una asistente social en la municipalidad por el tema de las becas para entrar a la universidad, estaba muy nervioso y la señora todo el tiempo me miraba con cara de "bicho raro". Ella comenzó con preguntas personales como ¿con quién vives?,  a las cuales fui respondiendo con naturalidad pero no me esperaba la transformación del rostro de la señora ya que veía expresiones similares a cuando le cuentas algo a una vieja chismosa, no sé como explicarlo, notas el morbo en su cara. Luego, sus preguntas eran cada vez más personales, ya ni siquiera tenían sentido con respecto al formulario que debía hacer. Me asusté y me sentí mal por toda mi vida, es extraña la sensación, pero aquella experiencia me hizo pensar "no debes hablar estos asuntos con nadie, son un secreto". Pienso que este momento de condenación me hizo ser muy falsamente extrovertido, es decir, fingir que siempre estoy muy extrovertido hablando con las personas al mismo tiempo que no digo nada de mí.

La salvación, en cambio, puede ser entendida como aquella experiencia en donde un otro logra ya sea por coincidencia o porque es una persona muy observadora, que logra decir o hacer algo por ti en un momento frágil o de necesidad. La característica es que cuando piensas en este momento sientes que dio alas o te ayudó a tener un mejor futuro. Pienso que, en todas las biografías pueden existir momentos críticos donde un otro apareció para ayudar de alguna forma (no pienso que sea por algo divino o vidas pasadas o por signos zodiacales, simplemente por lazos). Cuando pienso en salvación, pienso que soy afortunado, continuamente personas me han ayudado en momentos cruciales de mi vida, soy agradecido, por mi familia en especial. 
Recuerdo que, cuando me gradué de cuarto medio el colegio tenía/ tiene el ritual de despedir a los alumnos sentandolos en el patio en donde todos les tiran cosas y hacen como un show que culmina con la sorpresa de que los apoderados aparecían para ir a buscarlos (huea fome). Resulta que en aquel momento nadie de mi familia apareció (estaban trabajando)... fue un momento difícil la verdad... ver todos emocionados y yo solo miraba el piso porque no sabía que mirar. Entonces, apareció una verdadera heroína, es gracioso decirle heroína debido a que un adolescente esperaría que una heroína fuese una novia, la niña que le gusta o quién sea. Pero no, mientras miraba el piso lleno de ansiedad fui abrazado de golpe por mi hermana menor (cursaba octavo básico en ese tiempo) quien estaba llorando demasiado... En ese momento fui salvado... honestamente ese era un momento donde sentirme solo habría marcado todo mi futuro y el cómo me relacionaría con los demás... no lo digo por ser la despedida de cuartos medios sino porque yo tenía un trauma con eso de antes. Entonces, me pongo a pensar en que ella no solo pudo saber lo que yo sentía, sino que también tuvo la valentía para correr frente a todo el colegio para darme un abrazo. Recordarlo es cálido, seguramente le llamo momento de salvación porque hasta el día de hoy puedo inspirarme y esforzarme al pensar en este tipo de momentos.

A pesar de lo superficial que pueda llegar a ser la cotidianidad y algunas relaciones humanas hoy en día, pienso que la presencia de un otro paradojicamente no es banal ya que cualquier acción puede condenar o salvar dependiendo de sus acciones o palabras. Pensar en la biografía es recordar este tipo de momentos.
¿Estás de acuerdo? 


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 Estaba empezando a estudiar y entonces no pude concentrarme, muchos pensamientos invadieron mi mente, digerí una nueva parte de mí creo, al...